La revelación del Dakar 09, en esta edición va con su hermano como compañero de equip Es cauto pero se la juega: "No voy a pasear".
Pasó un año. Decías, por entonces, que no llegabas a comprender lo que te había pasado...
-Me costó caer. Mucho. Más que esa semanita que necesité para recuperarme en lo físico...
-También dijiste que te cambió la vida.
-Por lo que me pasó en el Dakar y por lo que vendría después. De eso me di cuenta con el tiempo. Aunque yo no cambié.
-¿Seguís siendo el Loco, como te dice la familia?
-No todos me llaman así. Y estoy algo más tranqui.
-¿Se puede estar tranquilo a tres días del Dakar?
-Con muchas expectativas. Hemos armado nosotros los Yamaha Raptor 400. Nos da un poco más de seguridad y confianza. Conocemos más la máquina.
-Dejaste el Can-Am...
-Este es un poquito más rápido, ágil, tiene una forma más deportiva. Está diseñado especialmente. Recibí una buena oferta de Yamaha Argentina. Hicieron el contacto con los japoneses. Además, mi intención es competir en otras pruebas internacionales como el Campeonato del Mundo de Cuatriciclos.
-El Yamaha tiene algunos chiches personales.
-Incorporamos rueda de auxilio y un sistema de aire. Y está protegido por todos lados. Vengo con experiencia. Vas entre piedras, entre paredes, podés romper todo en un segundo. Esta vez estamos mejor preparados. Nos tomamos todo el año... Igualmente, dependerá de cada detalle. Pero pensamos que este va a ser un rally mejor. Tampoco saldremos a correrlo como locos.
-¿No te pica el bichito de querer ganarlo?
-Tengo todas las ganas, claro. Pero es muy difícil. Tuve suerte de haber llegado 2°, pero veo muy lejos repetirlo. Es más, veo muy lejos, llegar... Ojo, no es una expresión pesimista. Pero es muy complicado. Estás expuesto a muchos imponderables, cualquier cosa que rompas... No es cassette. Este año tuve suerte: pude llegar. Ahora tengo una nueva posibilidad y voy a matarme, a hacer todo lo posible por lograrla. Veremos...
-¿En qué medida influye la suerte?
-Es un 50 el piloto, un 50 la máquina. Y a la suerte hay que ayudarla.
-Este año estarás con Alejandro, tu hermano.
-Será más tranquilo. Cambia mucho en todo. En los caminos, o cuando lleguemos a los finales de las etapas... Podremos ayudarnos en todo, en las máquinas y también en lo anímico. Y en la planificación de la carrera, en todo. Podremos hablar. No es lo mismo pensar entre dos. Y vamos a hacer el camino juntos, si podemos. En especial, el desierto.
-¿Qué pasará si a alguno se le rompe algo? ¿Pararán para ayudarse?
-Es la idea que tenemos ahora. Veremos sobre la marcha. Todo es muy raro en el Dakar. Podés planificar algo ahora que en un segundo se destruye.
-El año pasado dijiste que él era el mejor...
-Aprendí mucho de él. Yo arranqué en motos pero él me marcó el camino en los primeros tiempos. Eramos los dos muy chicos. Yo arranqué a los 14. Ale siempre supo mucho y fue rápido. Nunca la distancia fue mayor a uno, dos segundos por vuelta. La diferencia fue que yo siempre me entrené mucho, me lo tomé más en serio. Va a andar muy bien. Es muy tranquilo y capaz. Yo tengo un estilo más aguerrido.
-¿Cuál es la clave para correr un Dakar?
-La paciencia. Tiene que ver mucho con acelerar cuando tenés que acelerar. No hacerte el loco, cuidar mucho el cuatri. La carrera se tiene que ir dando sola. No podés pensar en hacerla a fondo, acelerando como loco. Eso es decir: "No llego a la segunda etapa". Yo estaba 6°, en una etapa quedé 3°, en la otra pasé a ser 2° y después me pude mantener. Pero fue porque los de adelante se venían matando. Y se fueron quedando.
-¿Cómo es eso de que la carrera se da sola?
-A medida que vas corriendo la vas encontrando. La suerte ayuda mucho. Vos podés ser el mejor pero te pasa algo y chau. Hay diferentes modos de correrla. No voy a ir a pasear. Voy a acelerar lo que más pueda y manejaré la estrategia sobre la marcha.
-¿Cuál es el momento más difícil?
-No hay uno solo. A la noche, cuando tenés que arrancar. Cuando vas solo por la montaña y tenés que decidir si apurar o no. Cuando sentís que falta un montón y te pega el cansancio. Cuando tenés algún problema y te das un palo. Uh, vas pasando por muchos momentos difíciles. Mirá, por ejemplo, cuando te pasan los camiones o los autos. Te tiran a la mierda. El polvo, casi vas a ciegas y por la banquina.
-Dicen que este Dakar es más "africano".
-Eso dicen. También que el real Dakar empieza en Atacama. Pero en eso también influye la sensibilidad del piloto. Y en ese sentido, cuenta mucho la experiencia. Y yo estoy mucho mejor. El año pasado no tenia ni idea... No sabía qué era un GPS ni cómo era la hoja de ruta. Aunque esta vez la preparación de los argentinos, en general, es mejor. Muchos hicieron experiencia en cross country. Vas a ver que andarán bien y dirán: "Lo que hizo Patronelli fue una pavada."
-Muchos te ponen como referente.
-Este año todos me quieren correr a mí. Escuché muchas veces: "Le quiero ganar a Patronelli". Se equivocan. Que lo hagan, que me ganen. Van a tener que acelerar... |