El campeón del carisma reconoce sin vergüenza a López como el más veloz y repasa los retos de su jefe. Una campaña de película.
Sos de bancarte las difíciles pero ¿cómo fueron los minutos finales de la carrera?
-Nunca sentí tanta presión en mi vida como en esas últimas vueltas. Trataba de respirar mejor, de relajarme. Pero era imposible no ponerse nervioso. No lo pude disfrutar mucho. Si estoy todo contracturado.
-¿Por qué sos campeón? -Porque el de arriba puso todo. Nosotros, el equipo, la familia para que no me despistara más en la vida, no me fuera de costado, je. Mi novia, que me mostró otro camino y me obligó a ir por la pista...
-¿Soñabas con esto?
-Como arrancó el año, ni loco pensaba en ganar el campeonato. Todavía no lo puedo creer, no caí... Yo me tenía fe pero salí a dar lo mejor: a terminar en el podio, a cerrar el año con decoro y sin volverme loco. Curiosamente muchos pilotos me decían que sería el campeón. Lo mismo pasó con varios mecánicos. Capaz que se daban vuelta y le decían lo mismo a Pechito y a Diego, pero bue... No puedo creer esto. Mirá que siempre pensé que al TC era imposible de llegar y ahora estoy acá...
-Y arrancaste robándole la motito a tu hermana... -Es un poco loca mi carrera deportiva. Todo esto comenzó porque mi viejo, fanático del automovilismo como mi tío, quería tener un hobby. El trabaja de 7 a 7 en el negocio (NdeR: mayorista de golosinas y artículos para kioscos) y conmigo se empezó a despejar. Empecé robándole el ciclomotor a mi hermana, es verdad. Me iba a una pistita que había en Lanús a dar saltos. Cada vez más rápido, el salto era más largo... Me quisieron frenar pero no pudieron, ja. Y luego me largué con el cuatriciclo. Hasta que mucha gente, entre ellos mis vecinos Rubén Salerno y Roberto Rivas, me dijeron que empezara con los autos, que me iba a romper los huesos con el cuatri. Y allá fui, con mi casilla, el trailer y un Citroen AX.
-Una locura.
-Sí, pensé que era igual que los cuatriciclos. Después tuve mucha suerte al conocer gente clave. Son carreras de autos y si no caes en un equipo bueno, chau. Diego Aventin significó mucho en mi carrera, llevándome al Lincoln. Trataba de copiarlo en todo. El salía a entrenarse y yo salía atrás. Y así con todos. Una vez largué atrás de Silva en La Plata 2004, y como él espera las carreras, me contuve. En la mitad de la final, tenía un autazo, los pasé a todos y gané.
-¿Cómo eran esos primeros pasos, correr con tus ídolos?
-A Traverso, Ortelli, Silva y el Gurí, yo los miraba por televisión. Cuando debuté me dije: "Es imposible ganarles a estos tipos". Pero uno se fue perfeccionando, aprendiendo...
-¿Cómo te definís como piloto?
-No sé cómo definirme. Mi manera de ser es diferente a la de muchos colegas. No soy de hacerme problemas por pavadas. Soy tranquilo, me cago de risa de todo. Soy el único nene de la familia, mis viejos me hicieron fáciles muchas cosas.
-¿Pero a esto lo hacés en serio o como hobby?
-No, correr en autos es lo que me gusta, lo disfruto. Venía corriendo la final y me puse a pensar lo que estaba disfrutando. Algunos prefieren una oficina, otros estar tirados en el sofá viendo una película. Mi lugar en el mundo es la butaca de un auto de carrera. Eso sí, probar en la semana no me gusta, salir a clasificarme, tampoco. Me gusta correr con otros en la pista.
-¿Cómo estará López?
-Debe estar amargado. Le venía saliendo todo perfecto, estaba tranquilo. Era un justo campeón, pero fui el verdugo. Yo no tenía nada que ganar en ese momento. Lo que pasó fue pura suerte.
-¿Todo suerte o vos influiste en sacar el auto del trompo?
-No, fue culo. La C de campeón y la C de culo se conjugaron conmigo. El auto se acomoda solo. Dios me lo acomodó de arriba.
-¿Qué significa ganarle a López?
-Es importante. Pechito es el mejor piloto de la Argentina, el más veloz. No tengo vergüenza en decirlo.
-¿Vas camino a ser ídolo fuerte en Ford?
-La palabra ídolo es muy grande. No sé si me da miedo serlo, pero primero está el Gurí, luego el Pato y después puedo venir yo con algunos. Mi perfil da ideal como campeón de TC, pero no sé si ídolo.
-Cuervo dijo que muchas veces te tuvo que retar.
-Es verdad. Hace unos años, Hugo me retaba mucho. Una vez me dijo: "Por favor, este año ponete las pilas. En las semanas previas a las carreras de TC no salgas de noche. Me hacés doler la cabeza". Pero yo le decía que hasta el miércoles no pasaba nada. Pero el tampoco quería.
-Ahora que sos campeón, ¿aceptarás la invitación que te hizo tu amigo Marcos Patronelli para correr el Dakar algún día?
-¡No! Patronelli está loco. Me tengo que entrenar como un animal durante meses para luego correr 500 kilómetros por día, ¡durante 20 días! Ni en pedo. Poné que arrugué, que arrugué... |